Mundial Corea y Japón 2002

INTRODUCCIÓN

El Mundial de Corea y Japón disputado en el año 2002 fue la XVII edición de este campeonato. Fue el primero y único, hasta el momento, en disputarse en dos países a la vez y el primero en realizarse fuera de Europa y América. En el torneo participaron 32 selecciones y coronaron a la mejor Brasil de los últimos tiempos comandada por la dupla Ronaldo – Rivaldo. Además fue el polémico Mundial de la eliminación de España a manos de la anfitriona Corea con la inestimable colaboración del colegiado egipcio Ghamal Al-Ghandour.

EQUIPOS PARTICIPANTES

Equipos participantes
Bandera de Alemania Alemania Bandera de Costa Rica Costa Rica Bandera de Inglaterra Inglaterra Bandera de Portugal Portugal
Bandera de Arabia Saudita Arabia Saudita Bandera de Croacia Croacia Bandera de Irlanda Irlanda Bandera de Rusia Rusia
Bandera de Argentina Argentina Bandera de Dinamarca Dinamarca Bandera de Italia Italia Bandera de Senegal Senegal
Bandera de Bélgica Bélgica Bandera de Ecuador Ecuador Bandera de Japón Japón Bandera de Sudáfrica Sudáfrica
Bandera de Brasil Brasil Bandera de Eslovenia Eslovenia Bandera de México México Bandera de Suecia Suecia
Bandera de Camerún Camerún Bandera de España España Bandera de Nigeria Nigeria Bandera de Turquía Turquía
Bandera de China China Flag of the United States.svg Estados Unidos Bandera de Paraguay Paraguay Bandera de Túnez Túnez
Bandera de Corea del Sur Corea del Sur Bandera de Francia Francia Bandera de Polonia Polonia Bandera de Uruguay Uruguay

PRIMERA FASE

La primera fase de esta edición mundialista dejó más de una sorpresa por el camino que ahora analizaremos. Pero en primer lugar hablaremos de nuestra selección. Fue una primera fase relativamente cómoda para España, que solventó sus tres primeros partidos con cierta calma y tranquilidad ante Eslovenia, Paraguay y finalmente Sudáfrica. El bloque de Camacho ofrecia buen futbol, goles y sensación de aspirante. Raúl era la estrella de este combinado nacional que contaba con jugadores en estado de gracia como Valerón, Diego Tristán o Joaquin entre otros.

Del resto de primera fase habría que quedarse con la debacle del actual campeón por aquel entonces, Francia. Disputó el partido inagural ante Senegal y salió derrotado, acabó con tan solo un punto, último de grupo y con cero goles a favor. Un tropiezo histórico. Como ya hemos dicho anteriormente este fue un Mundial de tropiezos en esta primera fase y Argentina y Portugal también quedaron apeados en esta fase de grupos. Los primeros en el grupo de la muerte fueron relegados a la tercera posición tras Suecia e Inglaterra mientras que a Portugal lo dejaron fuera Corea y Estados Unidos.

De entre los grandes tocaba destacar a Brasil, once goles a favor en tres partidos, sensación de superioridad aplastante, Ronaldo, Rivaldo y Ronaldinho luciendo de forma extraordinaria. Un gigante. Tampoco fallaron los habituales Alemania e Italia, que, con mejor o peor equipo en este tipo de competiciones siempre terminan peleando contra cualquiera, llevan el gen competitivo en las venas.

OCTAVOS DE FINAL

Entraba el mundial de las sorpresas en su fase decisiva, en el todo o nada. Dramático fue lo de España, arrancamos bien, muy bien diria yo, ayudados por un gran gol de Fernando Morientes en el minuto ocho que nos abria el camino a los cuartos, pero el arbitro quiso ver un penalti en el último suspiro que los irlandeses transformaron. Prorroga, y mas tarde penalties. Y ahí surgió el héroe, nuestro Iker Casillas, “El Santo”. Se inventó dos paradas milagrosas y España volvía a los cuartos. Solo quedaba rezar.

El teorico rival en cuartos parecía que iba a ser Italia, pero entre los coreanos y el arbitro lo impideron. Con 0-1 para Italia le anularon un gol legal que mataba el partido, posteriormente, en el minuto 88 empataría Corea que acabaría rematando el partido en la prorroga. No falló Alemania, que jugó su clásico partido, sobrio detrás, sin dar opción a los paraguayos y a esperar el gol, y llegó, como siempre a última hora y de cualquier manera pero estaban en cuartos. Otros que ganaban como siempre eran los brasileños, estos ganaban jugando al futbol, por 2-0 a Bélgica con goles de su dúo mágico, Ronaldo y Rivaldo. Las sorprendentes Turquia, Senegal y Estados Unidos les acompañarian en cuartos, más Inglaterra.

CUARTOS DE FINAL

Si algo caracterizo a esta ronda de cuartos de final fue la igualdad. Creo que a ningún español se lo olvidará nunca nuestro partido frente a Corea. Fue un drama total y absoluto. Hicimos un gran partido, dominamos, peleamos, marcamos dos goles y ellos ninguno, y perdimos en los penalties. ¿Cómo se explica esto? Ghamal Al-Ghandour, colegiado de Trinidad y Tobago. Esa es la única respuesta. No quiso dar validez a dos goles de España y contra eso nada que hacer, indignados las maletas y para casa. Aquellas imagenes del final del partido no se olvidarán facilmente, las lágrimas en los ojos de muchos futbolistas, la rabia de Camacho, fue un golpe inmerecido, injusto, pero el futbol es muy cruel, demasiado a veces.

Los otros tres encuentros también fueron muy intensos y apasionantes. Mención especial merece el Brasil – Inglaterra. Se adelantaron los de la isla al poco de comenzar con un gran tanto de Michael Owen. Pero eligieron un mal dia los ingleses para la gloria. Este fue el día que Ronaldinho se presentó al mundo con su famoso golazo de falta de casi el centro del campo y dos o tres jugadas de genio, de artista. Al final dos a uno para Brasil y la canarinha volvía a las semifinales del Mundial, rutina. Alemania volvió a ejercer de ejecutor, volvió a hacer uso de “su” futbol, uno a cero a Estados Unidos con gol de Ballack y a las semis sin sobresaltos, y cuando había algún sustito el señor Oliver Kahn. Turquia venció el duelo de sorpresas ante Senegal con un gol en la prorroga que los colocaba en semifinales.

SEMIFINALES

Las semifinales las ganaron Brasil ante Turquia y Alemania ante Corea del Sur. Es decir que los dos favoritos no fallaron. Lo hicieron de la misma forma, 1-0 y a guardar la ropa. Ballack hizo el tanto germano acompañado d una targeta amarilla que le iba a privar de la gran final, mientras que Ronaldo marcó el gol de los brasileños con un sensacional punterazo ante el que poco pudo hacer Rustu.

FINAL

La final fue un homenaje al último genio que había conocido el futbol hasta ese momento, Ronaldo Nazario da Lima. Marcó los dos goles de la final que dieron el pentacampeonato a Brasil, el segundo tras un gran pase de su mejor aliado, Rivaldo. Más duro fue el primero tras un incomprensible error de Oliver Kahn, el primer portero que se proclamaría instantes después como el balón de oro del torneo. Pero el confetí era carioca, la canarinha volvía a lo más alto, a su sitio, al lugar que mejor conoce.


Nadal y su romance con París (Parte V)

2009-2010:  Muerte….y Resurrección

Por primera vez desde que debutó con victoria en la central de Roland Garros Rafa Nadal acudía en 2009 a París como número uno del mundo. Un año más Rafa había vuelto a conquistar los principales torneos de tierra, aunque en Madrdid, en  vísperas de Roland Garros había caído derrotado en la final de Madrid ante Roger Federer.

Nadal arrancó en París como siempre, ganando con suficiencia a Marcos Daniel primero, a Gabashvili en segunda ronda y de nuevo a Lleyton Hewitt en tercera. No estaba jugando al nivel de 2008 pero se había metido en octavos con autoridad nuevamente.

Y fue en esa ronda cuando se le cruzó por delante un gigante llamado Robin Soderling. El sueco fue un martillo pilón ese día, ahogó a Nadal con continuos aces y bolas a las líneas, Rafa no podía contenerlo. Se vació como hace siempre, luchó cada bola, peleó hasta la extenuación y murió en la pista, en “su” pista. Acabó rendido a Soderling que lo acababa de pasar por encima. Era su primera derrota en Roland Garros desde que debutara en 2005.

Esta derrota del manacorí allanó el camino de Federer, que se plantó en la final sufriendo ante Del Potro y Tommy Haas, pero tenía que ser su año, el momento de conquistar por fin el Gran Slam que le faltaba. Y no falló, llegó a la final ante Soderling y lo barrió de la pista. Vimos el mejor Roger del torneo en la final, como sólo saben hacer los grandes. Roger lloraba en la Chatrier y lo hacía de emoción por una vez. Cerraba el círculo el suizo y levantaba su primer Roland Garros.


Pero no era el final de Nadal, todos lo sabiamos. Pasó un año muy duro, de muchos sin sabores, pero con la llegada de la tierra batida en la temporada europea recuperamos la mejor versión del de Manacor. Una vez más Rafa Nadal se plantaba en París con los títulos de Montecarlo, Roma y Madrid alzados. Y tenía ganas de revancha.

En este 2010 ibamos a presenciar la enésima exhibición de Nadal en la tierra batida parisina. Desde el primer partido al último Rafa no dió opción a ninugno de sus rivales. Dejo en el camino Mina en primera ronda, al argentino Zeballos en su segundo partido. Se las volvió a ver con Hewitt en la tercera ronda al que tampoco dio opción. El brasileño Bellucci cedió en los octavos de final. Fue en cuartos y ante Almagro cuando más dudas dio Nadal, tuvo que emplearse a fondo para doblegar a Nico en tres mangas con dos tie-breaks en los dos primeros. Tampoco el sorprendente Melzer pudo tener opciones ante Nadal.

Así, tras pasar todas estas batallas se plantó nuevamente en la final del torneo. Y, hay veces, que el destino es muy caprichoso. Y, en eta ocasión le servía en bandeja de oro que rematara su redención con el tenis ante el verduga del último año Robin Soderling, que había apeado a Federer en cuartos. Nadal salió a la pista con los ojos ensangretados, al rojo vivo, quería toda la gloria. Solo le valía la victoria. Y así fue. Nadal fue un ciclón, una apisonadora, primero se defendió de forma brillante, tejió una tela de araña que atrapó a Soderling y cuando lo tenia cazado lo machacó con su derecha. Una vez muerto el sueco vimos a Rafa en el suelo de París nuevamente, como la primera vez, llorando como un niño, mordiendo “su” Copa de los Mosqueteros. Y con el premio del número uno del mundo. Larga vida al rey, viva el Rey.

Nadal y su romance con París (Parte IV)

2008: Rey de Reyes

El 2008 fue el año más glorioso de Rafa, llegaba a París amenazando el número uno del mundo de Federer, llegaba como gran favorito, por supuesto, tras tres triunfos conseguidos de forma consecutiva. Y llegaba con los títulos previos de tierra batida bajo el brazo, como cada año.

Nuevamente Rafa se cruzaba en primera ronda ante un jugador joven y prometedor, el brasileño Bellucci. Jugó un gran primer set el sudamericano pero se lo apunto Rafa y a partir de ahí el partido no tuvo ninguna historia. Nadal empezaba cómodo la defensa de su corona. También Federer se cruzó con otra joven promesa del tenis, el americano Sam Querrey, que tampoco fue rival para el suizo. Los dos grandes empezaban a avanzar con paso firme, lo mismo que Novak Djokovic, consolidado como tercera raqueta del mundo. Y, por supuesto, tampoco pasaron ningún apuro dos jugadores como Davydenko y David Ferrer, otros  de los candidatos al título.

Sería en segunda ronda cuando Roger empezó a sufrir, y sufrió contra un español. Albert Montañes robaba un set a Federer y lo llegó a tener contra las cuerdas en un breve instante, pero el helvetico salio del problema y acabo ganando cómodo, solo fue un susto. Por su parte Nadal siguió convenciendo ante Devilder. El francés vio como el de Manacor lo arrollaba sin piedad alguna, con un rosco incluido. Otro que se seguía mostrando impecable era “Ferru”. Otros españoles como Verdasco, Almagro o Robredo también pasaban a la tercera ronda del torneo.

Sería en ésta donde el torneo empezaba a mostrar sus primeros grandes partidos. Nadal se encontraba en el camino al zurdo finlandés Jarkko Nieminen. Nada que hacer ante Rafa, que dia a dia aumentaba sus prestaciones y parecía más favorito que nunca. Roger Federer, molesto por su segundo partido, tiró de clinic ante Mario Ancic que fue un mero espectador ante la exhibición del de Basilea. Seguían mostrando buena cara los españoles. David Ferrer se deshizo en 5 durisimas mangas de Hewitt, mientras Almagro apeaba a Murray del camino. También Verdasco ganaba a Youzhny, sin embargo fue robredo el que dio la de arena cayendo ante el checo Stepanek. Pero la gran sorpresa del día la dio Ljubicic que remontó dos sets a cero y terminó eliminando a Davydenko, el cuarto favorito.

Tres importantes jugadores iban a sellar su pase a cuartos de final tras un gran torneo sin hacer mucho ruido, Ernest Gulbis, Fernando Gonzalez y Gael Monfils. Volvió a ganar David, y lo volvió a hacer sufriendo, en cinco sets, en un partido apasionante. “Ferru” volvía a unos cuartos tres años después. El que no dudo fue Federer, se las vio con un Benetteau que nunca fue rival para el suizo. Tres sets más y a cuartos con relativa calma. Dos españoles más avanzaron a cuartos, Nico Almagro, eliminando en tres duros sets a Chardy el Rafa Nadal, que ofreció una lección total y absoluta ante un Verdasco que solo le falto aplaudir. Asustaba Nadal más que nunca.

Y asustaba con motivos. Almagro padeció una paliza histórica ante Nadal en cuartos de final. Triple seis a uno del manacorí que sembraba el pánico en París. Se metía en semis con absoluta facilidad y con la sensación de que estabamos ante el mejor momento en la carrera de Rafa. No corrió la misma suerte Ferrer que se despidió en un bonito partido ante el francés Gael Monfils. Años habían pasado desde que Pioline estuvo en unas semis de París. Francia volvía a meter a un tenista en la penultima ronda. Los otros dos semifinalistas los dos esperados, Roger Federer y Novak Djokovic.

Las semis fueron más de lo mismo para Nadal. Venció en tres sets a Djokovic, fueron mangas más igualadas pero el de Manacor seguía mostrando  un estado de forma óptimo. Volvió a estar brillante, excelso, era el mejor Nadal, y volvía a su final, a su cuarta final consecutiva en la Phillippe Chatrier. Y si, sería de nuevo ante Federer, que sufrió de lo lindo ante Monfils. Fueron cuatro sets muy intensos, muy duros, con una pista central entregada a su ídolo al que despidieron con una enorme ovación. Se la había ganado.

Pero fue en la final donde Nadal ejerció de tirano. Pasaran años, y años, y años hasta que volvamos a ver una final de Roland Garros como ésta. Nadal pasó por encima de Roger como un verdadero huracán. Fue un partido de una sola dirección. Nadal pegaba, dominaba, movia a Roger, que se defencia y poco más. Además cuando atacaba era sobrepasado por Rafa. Fue una final mágica, maravillosa por parte de Nadal. 6-1/6-3/6-0, el marcador lo decia todo. Rafa saludaba a Roger en la red. El cambio de ciclo estaba próximo, era el nuevo rey.

Nadal y su romance con París (Parte III)

2007: Triplete

Un año después de su gran triunfo sobre Roger Federer en la final de su segundo Roland Garros Nadal volvia a presentarse en el torneo francés como favorito, tras otra inmaculada temporada sobre tierra batida. Federer aparecía nuevamente como gran rival del español, eran los dos primeros cabezas de serie y no se verian hasta una hipotética final.

Debutó Rafa ante un jovencisimo Juan Martín Del Potro, que ya apuntaba maneras, aunque ese día no pudo inquietar a Rafa, que solventó su primer partido sin excesivos apuros en tres sets, volviendo a mostrar al mundo su candidatura a revalidar título en Roland Garros. Tanto en segunda como en tercera ronda Nadal solventó sus partidos con holgura, jugando un gran tenis, sin altibajos, con mucha comodidad, pasando el mínimo rato posible en la pista. El italiano Cipolla en segunda y Albert Montañes en tercera fueron sus dos víctimas. En estas tres primeras rondas vimos como españoles como Verdasco, Ferrer, Robredo o Moyá avanzaban con paso firme acompañando a  Rafa, al igual que los principales favoritos como Federer, Davydenko, Djokovic o Nalbandian.

Arrancaban en los octavos de final los partidos calientes de verdad. Como el destino a veces es caprichoso, volvia a juntar a Hewitt y Rafa en el camino. Un año más tarde la vida siguió igual para el aussie que no pudo con Nadal, que se llevó el partido en tres sets y accedía a cuartos nuevamente. Tampoco fallaba Roger Federer ante Mikhail Youzhny que cedería en tres mangas. El número uno del mundo proseguía en su camino. Davydenko se vengaba de Nalbandian y en esta ocasión lo eliminaba en octavos para meterse en cuartos y encontrarse con otro argentino, Guillermo Cañas. Entre los nuestros, cumplió Moyá ante el veterano Bjorkman y Robredo ante Volandri. No corrió la misma suerte Fernando Verdasco que no pudo con la revelación del circuito en 2007, Novak Djokovic.

Llegaba el torneo a su ronda de cuartos de final. En el duelo del morbo entre los dos mallorquines solo hubo un color sobre la pista, el de Rafa Nadal, que pasó por encima de Charlie con absoluta claridad, ganandole en tres sets con rosco incluido al final y dando la sensación de estar más fuerte que nunca. Tommy Robredo se las vió con Federer en un partido que empezo un set iguales y con un enorme Robredo pero que tuvo que ceder ante un suizo qu cuando afinó la máquina fue imparable.  Los otros dos clasificados para semifinales fueron Djokovic, que se deshizo del sorprendente Igor Andreev y Nikolay Davydenko que tampoco tuvo problemas ante Guillermo Cañas.

En la penultima ronda de París Rafa se iba a ver las caras con “Nole”, fue un partido bonito, intenso, de los mejores de esa edición sin ninguna duda. Con un Djokovic que salió sin miedos a intentar frenar al balear. Pero la realidad fue muy diferente, Nadal cuajó un gran encuentro sin dar ninguna opción a Djokovic y cerrando el partido por la via rapida logrando su pase a la final del torneo parisino por tercer año consecutivo. Y sería ahí donde se volveria a encontrar al número uno del mundo, a Federer. El helvetico tuvo un complicado encuentro ante Davydenko que se decidió entres ajustados sets por 7-5, 7-6 y 7-6. La final soñada, nuevamente, estaba servida.

Y llegó el domingo final, el último dia del torneo. Los dos protagonistas del año anterior, Federer y Nadal, Nadal y Federer. La rivalidad entre ambas empezaba ya a ser histórica. Cada partido entre ellos se convertía en un evento fantástico, que trascendía lo deportivo. El partido no defraudó, fue uno de los mejores encuentros entre ellos dos. Volvió a ganar Nadal, lo hizo de nuevo en cuatro mangas, ajustadas todas ellas y volvimos a ver repetida la imagen de un Rafa echado sobre la tierra, saboreando su tercer Grand Slam, su tercer Roland Garros consecutivo. El monstruo se hacia cada vez más grande. Nadie conocía sus límites. Era, sin ninguna duda, el mejor tenista de la historia sobre la tierra batida, y lo que quedaba.



Nadal y su romance con París (Parte II)

2006: La confirmación

Volvia Nadal a París con hambre de triunfo. Su inicio de temporada, lesionado, y perdiéndose el Abierto australiano había sembrado dudas en el ambiente, pero esas dudas fueron rapidamente disipadas por Nadal en los Masters Series de tierra batida, donde iba a cosechar un amplio abanico de triunfos antes de aterrizar en tierras francesas.

Estaba Rafa en el cuadro principal como cabeza de serie número dos, tan sólo por detrás de Roger Federer. Por tanto, este año el partido estrella solo podría producirse en la gran final. Por primera vez en su historia Roland Garros iba a comenzar en domingo, el domingo anterior a las clásicas dos semanas de competición. Fue Roger el que abrió el torneo ante el argentino Hartfield. No defraudó el suizo que se llevo el partido sin complicaciones. Tampoco falló Rafa ante un posterior conocido como Robin Soderling al que venció en tres sets sin excesivos problemas. Solo Roddick se despedía en esta primera ronda entre los grandes ante el español “Beto” Martín

En la segunda ronda del torneo Rafa Nadal se las veía frente a Kvin Kim, un norteamericano que no pudo poner en aprietos a un gran Nadal, que nuevamente solventaba su partido en tres mangas. No iban a fallar en esta ronda los favoritos, Federer, Nalbandian, Ljubicic, Ferrero…todos avanzaban con paso firme a tercera ronda. Iba a ser en esta tercera ronda donde empezabamos a ver los primeros choques de alta intensidad. Federer se iba a dejar su primer set en el camino ante el chileno Nicolas Massu que le obligó a sacar parte de su mejor tenis para poder doblegarlo. Pero fue, sin duda alguna, el partido entre Rafa Nadal y el francés Mathieu el más emotivo hasta el momento, una maratón durisima que acabó con lagrimas en los ojos del francés que desplegó su mejor tenis, arrebató el primer set a Rafa pero acabo rendido ante el despliegue físico del manacorí.Fue en esta ronda donde los españoles perdimos a tresdenuestros primeros espada como David Ferrer, Carlos Moyá y Juan Carlos Ferrero en un dia aciago para el tenis español.

A partir de los octavos de final el ritmo competitivo se iba incrementando. Federer desplegó su mejor tenis, todo su arsenal de golpes salieron a relucir en su encuentro ante el checo Berdyh al que no digo ninguna opción y sacó de la pista en apenas hora y media mostrando al mundo su firme candidatura a ganar el torneo. Nadal, por su parte, tuvo otro complicado compromiso ante Hewitt que lo tuvo contra las cuerdas en el inicio del tercer set, con uno iguales en el marcador y break arriba para el “aussie”. A partir de ese instante Rafa sacó a relucir su mejor tenis y se acabo llevando el partido con más tranquilidad de la esperada. Fue otro día difícil para el tenis español con la despedida del torneo de “Beto” ante Benetteau, de Ramirez Hidalgo ante Ljubici y de un esperanzador Tommy Robredo que no pudo con Mario Ancic. Entre los clasificados para cuartos de final destacaba un jovencisimo  serbio llamado Novak Djokovic.

En la antepenultima ronda del torneo vimos a Nadal pasar por encima de Djokovic, que adoleció de serios problemas físicos, además de mentales al no poder imponer el ritmo del choque ante Rafa. Nadal se presentaba en las semifinales del torneo con muy poco desgaste en cuartos, una buena noticia para él. Su rival en esa ronda sería un enrachado Ljubicic que paso por encima de Benneteau sin excesivos agobios. Otro que seguía asustando a todos era Federer, esta vez ante Ancic, que no fue rival para el suizo. Federer se llevaba el partido en tres sets y se colaba en semifinales un año después. El mejor partido de cuartos lo jugaron Davydenko y Nalbandian. Se vaciaron en la pista, ofrecieron un recital de golpes inmenso, de peloteos, de ganadores y pocos errores no forzados y al final el argentino se colaba en las semis. Por primera vez en la historia del torneo los cuatro primeros cabezas de serie copaban la penúltima ronda del torneo.

En las semifinales vimos la consagración de una rivalidad latente. Roger Federer y Rafa Nadal sacaron sus partidos de diferente manera. El suizo lo hizo sufriendo, Nalbandian lo tuvo contra las cuerdas set y medio pero a partir de ahí Roger creció en su tenis y en su juego y el argentino fue apagándose lentamente y al final optó por abandonar al final del tercer set. Sin embargo, el balear se impuso en su mejor partido del torneo a Ljubicic en tres mangas metiéndose en su segunda final consecutiva en París y con el cartel de favorito bajo el brazo.

La final más esperada la teniamos delante de nuestros ojos. Suizo y español no habían fallado durante el torneo y se citaban en la gran final esperada por todos, público y organización. Fue una final extraña, de muchos nervios, donde Rafa Nadal hizo un mal primer set que acabó cediendo por 6-1, mismo marcador que en el segundo pero al contrario. Con un set iguales el partido se igualo, se jugaron dos sets de tu a tu, donde ambos se vaciaron, se entregaron a la causa y el premio gordo fue para Nadal, que se apuntaba su segundo título consecutivo sobre la tierra parisina. Un año después la imagén se repetia, Rafa lloraba sobre el suelo de a central de Roland Garros, su leyenda empezaba a tomar forma

Nadal y su romance con París (Parte I)

Todos sabéis que es tiempo de Rafa Nadal. Acaba de conquistar su quinta corona en Roland Garros, y en este mini espacio dedicado un poco a la historia reciente del deporte le voy a dedicar unas líneas a sus cinco victorias en la Phillippe Chatrier, sin ver a Rafa más allá de las pistas parisinas, pese a que todos conocemos sus múltiples logros más allá de tierras francesas.

2005:  El comienzo del idilio

Llegaba Rafa a París ese año sin conocer el torneo. Lesiones en años anteriores le obligaron a perderselo, y todo el mundo sabiamos las ganas  que le tenia Rafa al torneo parisino . Su aproximación a Roland Garros fue espectacular, llegaba con los títulos de Montecarlo, Barcelona y Roma bajo el brazo, además de algunos otros de la gira sudamericana de principios de año.

Aparecía Rafa como cuarto cabeza de serie del torneo, por el mismo lado del cuadro que Roger Federer, pero ya se intuia que podia ser uno de sus grandes rivales. Otros de los grandes nombres con los que contaba el torneo en su nómina de favoritos eran Marat Safin, Guillermo Coria o el actual campeón Gaston Gaudio.

Arrancó Nadal ante el germano Lars Burgsmuller, lo ganó sin problemas, en tres sets en su debut en el torneo. Nadie en ese momento hubiera imaginado el monstruo que iba a crear a partir de ese dia. Se las tuvo que ver en segunda ronda con el belga Xavier Malisse, un jugador venido a menos que no tuvo opción ante un gran Nadal. Fue en tercera ronda donde Rafa tenia que vivir su primer gran partido en París. Un compñaero de generación, el ídolo local entonces en Francia, el jovencisimo Richard Gaquet se cruzaba en el cuadro de Rafa, y fue pisoteado por el manacorí en un partido sin ningún tipo de historia. Rafa llegaba a octavos de su primer Garros sin ceder ni una sola manga y dando buenas sensaciones. El resto de principales favoritos también cumplia las expectativas. Roger Federer, Coria, Gaudio, Davydenko, Moyá estaban también en la ronda de octavos.

Es a partir de la cuarta ronda cuando los favoritos empiezan a entrar en peligro. Lo pasó mal Nadal, se enfrentaba a otro de los héroes franceses, Sebastian Grosjean, el público lo ahogó y la central se volvió enorme. Cedió el segundo set ante el francés pero acabo ganando en cuatro y accediendo a sus primeros cuartos de final en un Grand Slam. Menos apuros pasó Federer, que se deshizo de Carlos Moyá sin demasiados apuros. El que quedó apeado del cuadro fue Coria ante un gran Davydenko que lo sacó de la pista en cuatro mangas en un bonito partido. Pero los dos protagonistas de esta ronda fueron Tommy Robredo y David Ferrer, que eliminaron en cinco sets a Safin y Gaudio respectivamente. Otros dos argentinos, Puerta y Cañas, junto a Hanescu, verdugo de Nalbandian completaban los cuartos de final.

Se citaron en semifinales los dos favoritos, Nadal y Federer. No fallaron, no dieron opción a Ferrer y Hanescu respectivamente. Ambos solventaron la papeleta en tres sets, si excesivos agobios. Federer tirando de repertorio, Rafa de garra, de pundonor. La semifinal soñada estaba servida. En el duelo argentino el sorprendente Mariano Puerta sorprendia a Guillermo Cañas en cinco sets muy duros, de mucha intensidad y de peloteos interminables. También en cinco derrotaba Davydenko a un gran Tommy Robredo, que ofreció su mejor tenis en París pero que no bastó ante el ruso.

Davydenko y Puerta jugaron una extraña seminfinal, de baibenes, de idas y venidas que acabó con la victoria del argentino. Ver para creer. Un semi desconocido Mariano Puerta se plantaba en la gran final de París, esperando a uno de los dos grandes favoritos. La semifinal “grande” no defraudó a nadie. La rivalidad que iba a nacer entre estos dos hombres vivia su primer gran partido. Rafa arrancó muy fuerte, se llevó el primer parcial pero Roger resistió y se anotó la segunda. Esos dos sets siguientes que ofreció Nadal son de los mejores que se le han visto en París superando a Federer, echandose en tierra por primera vez. Acariciaba la victoria, la tenia cerca, solo faltaba rematarla.

La final no iba a ser un paseo precisamente. Nadal llegaba con la vítola de favorito, todo el mundo le veia ganandor después de tumbar al número uno del mundo, nada más lejos de la realidad. Puerta jugó un primer set brillante, excelente, que se terminó llevando en un agónico tie-break. A partir de ahí fue muriendo lentamente, cayendo en la tela de araña que iba tejiendo Rafa. Fue creciendo el balear y apagandose el argentino, ya solo quedaba esperar el final. Puerta mando larga una bola y Rafa se tiró al suelo, se arrastró por la arena y lloró como un niño.

Lloró por primera vez en la arena parisina, como bien sabemos solo era el principio. El inicio de su romance con la Phillippe Chatrier. La leyenda empezó a forjarse ese día, esa tarde. El final solo Dios lo conoce. Manacor daba a conocer a hijo pródigo al mundo. Rafa Nadal se convertía en un ídolo de masas, en el deportista español con más futuro. El ejemplo para todos los niños.

El “Nido” coronó al atleta del sigo XXII

Hoy repasaremos un gran acontecimiento, uno de esos que se recordarán todos los tiempos, por la marca realizada, por el atleta que lo hizo y sobre todo por su escenario, el mágico “nido” de Pekín durante el transcurso de los últimos juegos olímpicos celebrados en la capital China.

INTRODUCCIÓN

Llegó Bolt a China con la aureola de favorito, se marcó una gran temporada derrotando en cada una de las ocasiones pertinentes a su enemigo y compatriota Asafa Powell. Y salió de los juegos como el rey del atletismo, como un ídolo de masas, el atleta del siglo XXII y un referente en el deporte mundial.

CIEN METROS

Como es tradición en las olimpiadas arrancó el atletismo en su segunda semana, después de haber visto como el cubo de agua otorgaba ocho medallas de oro con sendos records mundiales a Michael Phelps. Debutaba el primer dia Bolt, en las series del cien metros. Lo hizo con rotundidad, como no podia ser de otra manera. Ganó todas sus series, dejando buenas marcas pero entrando andando en todas. En el ambiente se sospechaba algo gordo para la final. Algo que podia ser histórico.

No faltó tampoco a su cita Asafa Powell, que también llegó dando buenas sensaciones, ganando sus series con cierta comodidad aunque sin dar la imagen de superioridad que daba Bolt. El duelo prometia emociones fuertes. China llenó su espectacular Nido el día de la final. Lo iluminó y lo preparó para la fiesta. Los ocho atletas acudieron puntuales a la cita. Los flashes se disparaban en las presentaciones, pero se centraban en el gran Bolt, su figura esbelta sobresalía por encima del resto. Salió retrasado de los tacos, pero a partir de ese momento se acabó la carrera, Bolt no competia contra sus rivales, competia contra la historia, contra su historia. Los borró de la imagen en 50 metros y entro con los brazos abiertos, saludando, medio andando y dejando un record del mundo y un MOMENTO para la historia. Eran 9,69, era una marca de leyenda, de otro siglo. Nadie estaba soñando, Bolt lo habia hecho, habia derribado todas las barreras. Su ciclo empezó ese dia, y solo Dios sabe cuando terminará

DOSCIENTOS METROS

Apenas tuvo Bolt un día de celebración. Esperaba su cita con los doscientos metros, su prueba de siempre, la que lo dio a conocer. Siempre se sospechó que su trayectoria iria más por el lado del 200 y el 400 que del 100, pero su talento acabó explotando en la distancia corta antes que otra cosa.

Repitió movimientos en el doble hectometro, se paseó como si nada en sus series. Siguió demostrando que era el mejor, el más fuerte. Nadie, absolutamente nadie esperaba otro récord. El del 200 de Michael Johnson se consideraba como una marca de otra época, una de esas que trascienden. Pero Bolt tenia guardado un as bajo la manga.

El posible doblete de Bolt tenia a todo el mundo en ascuas. La final fue un miércoles a las 22:20. Volvió a llenarse el Nido, es un estadio especial, destila magia por todos lados. Ya era la gran estrella, además de un showman que con sus moviemientos, con sus gestos animaba la final. Shawn Crawford, se postulaba como gran rival. El “rayo” se puso en movimiento al oir el disparo, en la curva Bolt los habia sacado de plano, no corria, volaba, nadie en el mundo era capaz de mirar otra cosa que al atleta africano. Se vació en una carrera maravillosa, mágica y entró mirando el crono, no lo celebró, su obsesión era un récord histórico, récord que aquella noche hizo suyo por una centesima. Sus 19’30 quedarán grabados en la memoria de todos los aficionados al atletismo. La exhibición de Usain Bolt trascenderia desde ese momento. Su techo ya solo estaba en el cielo.

EL RELEVO

Le quedaba un último objetivo a Bolt antes de marcharse de Pekín, hacer campeona a su país en el relevo 4×100. Y vaya si lo hizo. Contó con la ayuda de un equipo excepcional, brillante, donde además de él participaron Asafa Powell, Michael Frater y Nesta Carter. Volviero a dejar una marca para la historia, un nuevo récord mundial al curriculum de Bolt, una última exhibición para la historia.


Mundial Francia 98

Hoy inaguramos categoria. Estará dedicada a repasar algunos acontecimientos deportivos sucedidos en la historia, mas reciente que pasada, pero historia al fin y al cabo. Como estamos a una semana de empezar el mundial 2010 me parece oportuno comenzar hablando sobre el Mundial de Francia 1998, uno de los más trsites que recuerda el fútbol español.

INTRODUCCIÓN

El Mundial de Francia coronó a la selección anfitriona en lo más alto del futbol mundial. El conjunto que dirigia Aime Jacket y lideraba en el campo Zinedine Zidane brindó a su pueblo un excelente campeonato, organizado de forma excepcional y vencido contra todo pronostico a Brasil en una enorme final que coronó al mejor futbolista de los últimos tiempos.

PAÍSES PARTICIPANTES:

Equipos participantes
Flag of Germany.svg Alemania Flag of Chile.svg Chile Flag of France.svg Francia Flag of Nigeria.svg Nigeria
Flag of Saudi Arabia.svg Arabia Saudita Flag of Colombia.svg Colombia Flag of England.svg Inglaterra Flag of Norway.svg Noruega
Flag of Argentina.svg Argentina Flag of South Korea.svg Corea del Sur Flag of Iran.svg Irán Flag of Paraguay.svg Paraguay
Flag of Austria.svg Austria Flag of Croatia.svg Croacia Flag of Italy.svg Italia Flag of the Netherlands.svg Países Bajos
Flag of Belgium.svg Bélgica Flag of Denmark.svg Dinamarca Flag of Jamaica.svg Jamaica Flag of Romania.svg Rumania
Flag of Brazil.svg Brasil Flag of Scotland.svg Escocia Flag of Japan.svg Japón Flag of South Africa.svg Sudáfrica
Flag of Bulgaria.svg Bulgaria Flag of Spain.svg España Flag of Morocco.svg Marruecos Flag of Tunisia.svg Túnez
Flag of Cameroon.svg Camerún Flag of the United States.svg Estados Unidos Flag of Mexico.svg México Flag of Serbia and Montenegro.svg Yugoslavia

SEDES:

Ciudad Estadio Capacidad
Burdeos Parc Lescure 35.200
Lens Stade Félix Bollaert 41.275
Lyon Stade Gerland 44.000
Marsella Stade Vélodrome 60.000
Montpellier Stade de la Mosson 30.000
Nantes Stade de la Beaujoire 40.000
París Parc des Princes 49.500
Saint-Denis Stade de France 80.000
Saint-Étienne Stade Geoffroy-Guichard 36.000
Toulouse Stade de Toulouse 35.000

PRIMERA FASE:

La primera fase del campeonato la disputarón 32 selecciones por primera vez. La gran decepción mundialista en esta primera fase fuimos nosotros. Llegamos con la misma ilusión que siempre, con un jovencisimo Raúl González a la cabeza. El debut fue desastroso, se cayó ante Nigeria por dos goles a tres en un partido dramático donde la selección dejó patente todas sus debilidades. Zubizarreta falló estrepitosamente como nunca habia hecho con la selección. También fallamos el segundo día ante la Paraguay de Chilavert a la que fuimos incapaz de hacer un solo gol. Fuimos mejores, no mucho, pero si algo mejores. No fue suficiente, se empató el partido y esto nos dejaba contra las cuerdas, sin depender de nosotros mismos. Y claro, paso lo que tenia que pasar, que nosotros goleamos a Bulgaria por 6-1 pero nos quedamos fuera gracias a la victoria de Paraguay sobre Nigeria, que fue una de las grandes revelaciones de esta primera fase de partidos.

Del resto de grupos no hubo nada excesivamente destacable, vimos como Francia o Argentina apuntaban alto sacando los nueve puntos, o como selecciones poderosas como Brasil, Italia o Alemania no se dejaban sorprender y cerraban su grupo como primeras. También equipos como Holanda, Inglaterra o Croacia avisaban de su potencial en esta edición mundialista.

OCTAVOS DE FINAL:

Por primera vez en la historia un Mundial iba a contar con una ronda de octavos de final. Fue Brasil la que mejor fútbol practicó, empezaba a apuntar maneras de campeón. Pasó por encima de Chile por 4-1 con dos goles de Cesar Sampaio y dos goles del gran Ronaldo. Tampoco falló la anfitriona que tuvo que recurrir a la prorroga para eliminar a una gran Paraguay. Fue un gol de Blanc el que lo consiguió.

La sorprendente Nigeria fue apeada de los cuartos ante el equipo danés, que regaló uno de los mejores partidos del campeonato, goleó por 4-1 a la selección africana con un gran partido de Brian Laudrup. Un ejercicio de precisión y efectividad es el que realizó Italia ante Noruega, un gol tempranero de Cristian Vieri bastó a los “azzurri” para colarse en los cuartos.

Mucho tuvo que sufrir la selección holandesa para eliminar a Yugoslavia. Adelantó Dennis Bergkamp a los holandeses pero pronto empataron los yugoslavos, y no fue hasta el 92 cuando Davids daba el pase a los de Hiddink. Más todavia sufrió Alemania, que vio como la siempre correosa selección mexicana se adelantaba en el marcador, y no fue hasta el minuto 75 cuando un veterano como Klinsman empataba el partido y Oliver Bierhoff daba el pase a los alemanes en el 88′.

También pasó Croacia, con un solitario gol de Davor Suker al borde del descanso. Se convertía ya en una de las selecciones revelación del campeonato. Sin duda, el partido más complicado de los octavos fue el que vivieron dos selecciones históricas como Argentina e Inglaterra. Fue un partido memorable que todo el mundo recordará por aquel gol de un jovencisimo Michael Owen. Acabó en penalties y con un fallo de Batty Inglaterra ponia punto final a su andadura mundialista.

CUARTOS DE FINAL:

Se citaron en Saint-Denis Francia e Italia. Jugaron un emocionante partido, ambas con más miedo a la derrota que ilusión por la victoria. Al final de los 120 minutos con el 0-0 en el marcador se procedia al lanzamiento de penalties. Con el único error de Lizarazu por parte de los franceses y los de Albertini y Dino Baggio por parte italiana la selección anfitriona se metía en semifinales.

Fue Dinamarca la primera encargada de poner en complicaciones a la selección canarinha. Adelanto Jorgensen a los daneses, y mas tarde Brian Laudrup con un golazo empató a dos, pero fue Rivaldo el que en el minuto 60 clasificaba a los brasileños para semifinales. No fallaban los carioca una vez más.

Holanda y Argentina disputaron uno de los mejores partidos de esta edición mundialista. Kluivert primero y “el piojo” López cinco minutos después pusieron el uno a uno al poco de iniciarse el partido. Cuando más controlaba el partido Argentina una niñería del “Burrito” Ortega le costó la expulsión, y posteriormente una genialidad de Bergkamp metía en cuartos a la naranja mecánica.

Pero la exhibición más grande de estos cuartos la protagonizó Croacia que derrotó por tres goles a cero a Alemania con una segunda parte de manual donde Vlaovic y Suker se consagraron en el olimpo del futbol mundial.

SEMIFINALES

Las dos semifinales nos dejaron un precioso recuerdo. En la primera de ellas disputada entre Brasil y Holanda ambas selecciones protagonizaron un gran futbol, se vivió un gran partido que acabó empatando Holanda en el minuto 87 de la mano de un Kluivert enorme. En la tanda de penalties los brasileños no fallaron ninguna pena máxima y Taffarel se convirtio en el héroe brasileño parando los lanzamientos de Cocu y Ronald de Boer y metiendo a Brasil en su segunda final consecutiva.

En la otra semifinal Croacia asustó durante un minuto a Francia. Suker marcó nada más iniciarse la segunda mitad, pero un minuto después Thuram empataba el partido. Poco después de nuevo Lilian Thuram ponia el 2 a 1 para Francia y enloquecia al pais vecino y anfitrión que llegaba a la final de “su” mundial.

FINAL:

La final fue un homenaje a Francia, a su selección y a su estrella, Zinedine Zidane. Dos goles suyos en la primera parte, en sendos saques de esquina mataban la final y hacian enloquecer Saint-Denis y todo un país que vibraba con la emoción de ver ganar a su selección, de ver como pasaban por encima de la todopoderosa Brasil con un 3-0 final de Petit que ponia la guinda a la fiesta. Francia era campeona del mundo.