Tendón rotuliano (Día 1)

Ha sido terrible. He sentido como si una piedra me golpeara en el medio de la rodilla. Me he mirado, no había rodilla, no había nada, solo un bulto. Las caras de mis amigos me han hecho confimarlo todo. No era posible. Un dolor, no físico si no mental me ha recorrido el cuerpo. Era injusto. No quería ponerme en lo peor, pero no podía aguantarme de pie y apenas flexionaba la rodilla. Es aquí donde me tengo que detener en el cariño de la gente, de mis compañeros de equipo, de los rivales, especialmente de mi novia, Beatriz, y también de mis padres, que han venido desde el pueblo en un suspiro. Millones de gracias.

Ahora son las 6 de la mañana. La rodilla me impide conciliar el sueño, pero estoy más tranquilo. Las pruebas médicas han confirmado las especulaciones: rotura del tendón rotuliano. Casi nada. Pierna escayolada de arriba abajo, del pie a la cadera, No me puedo menear y necesito ayuda para todo. El viernes pasaré por el quirófano, será una hora de operación interminable para todos, pero no aparenta complicación, según me han dicho los médicos. Y desde ese día una ardúa, lenta y dolorosa rehabilitación. Pero estoy preparado. Y tengo un objetivo en la cabeza. Sé que puedo hacerlo.

He llorado, he llorado mucho. Lo hecho por impotencia, al ver que ya no había vuelta atrás. Ligas, campeonatos….son muchas cosas las que tengo que dejar de lado todo este tiempo, pero viéndolo con perspectiva y pasadas ya unas horas, estoy más calmado y más tranquilo. Podía haber sido mucho peor. Estoy seguro de que voy a volver a coger una raqueta y voy a ser capaz de jugar a tenis, una de las cosas que más me quita el sueño. Lo del fútbol o el fútbol sala ya es otro cantar. Lo siento.