Ya avisaba Mourinho por allá por el mes de agosto que el tener sólo dos delanteros centros en la plantilla era un riesgo. Si se lesiona uno no vamos a tener recambio desde el banquillo comentaba el entrenador portugués. Pues en esas estamos, Higuain se ha roto un tiempo más bien largo que corto, Benzemá no arranca y no convence al portugués y en el banquillo no hay recambios. Mourinho pide a Llorente para ya pero todos sabemos que esa es una operación imposible hasta para Florentino. Probablemente el delantero vasco termine vistiendo de blanco pero habrá que esperar, cómo poco, a este próximo verano.

El culebrón Benzema tiene mala pinta para los blancos. El delantero galo es uno de esos protegidos de Florentino, mientras que Mou empieza a tener asumido que no va a triunfar en el Madrid y que la espera de Higuain va a ser muy larga. Karim es un delantero con potencia, de calidad pero el Madrid parece que le viene ligeramente grande. Y no es problema de oportunidades, porque en estos dos años las ha tenido y siempre se le han escapado. El madridismo también empieza a ver en Benzema a un nuevo Anelka, un buen futbolista pero pequeño para un Madrid. Los blancos necesitan de un nueve de los tres o cuatro mejores del mundo y ese no es Karim, probablemente ni siquiera lo sea Higuain. Pero está Ronaldo y ese nunca falla.

El otro gran problema que el 5-0 ha agudizado es la “teorica” fractura que ha habido entre dos de los pesos pesados del vestuario, Cristiano Ronaldo e Iker Casillas. Suenan campanas que hay una mala relación entre ellos y eso está partiendo el vestuario en dos. La misma música de siempre producida por el buen hacer barcelonista. Además Mourinho le ha dado un buen estirón de orejas a Sergio Ramos y Khedira no termina de ser el que todos pensaban. Mientras tanto el Madrid sigue ganando y ganando. Si eso deja de suceder se va a liar una tormenta de las gordas, ya veran…

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