Especial Tour: La carrera desde dentro !Qué maravilla!

Cuando partes de casa hacia Pirineos, en un fin de semana, con la idea de meterte 1500 kms en tres días por ver una etapa del Tour de Francia puede parecer alocado, pero cuando llegas muerto a tu casa, tras pasar un dia entero en Pirineos esperando a los corredores y después de hacer un largo y pesado viaje de vuelta y logras sonreir quiere decir que todo ha merecido la pena. Si, y tanto que ha merecido la pena. Creo que desde mañana empiezo a contar los días que faltan para que repita algo así. será el próximo verano, sin duda.

El mismo sábado nos dirigimos a ver la zona, a ver como estaba todo preparado y que decisión tomar para el domingo. La niebla cubría Ax Les Thermes y toda la subida a Ax trois domaines, pero nos dirigimos hacia arriba. Las caravanas poblaban ambos lados de la carretera, barbacoas, gente tomando el sol, partidas de cartas, noruegos, daneses, españoles (muchos españoles), alemanes…ambientazo a un día todavía de que amanecieran por ahí los corredores. La densa niebla nos privaba de una fantástica vista. La policía nos informó de que al día siguiente no se podría acceder con el coche, o a pie o con funicular, que era una idea que nos iba agradando.

Una vez observada toda esta zona el objetivo era ver Palhieres, que puerto, que subida, que montaña. Atravesamos la niebla para volver al sol a los 2000 metros. Y qué vista desde ahí arriba, mágica, toda la subida, todas las curvas plagas de ciclistas, de caravanas, de gente, de fiesta, de buen rollo. Faltaban más de 24 horas para ver llegar a los corredores y el ambiente que se respiraba era una gozada, unos te saludaban, otros intentaban gritar Viva España al reconocer la matrícula, otros te ofrecen cerveza. Es una fiesta, distinta a las habituales pero una fiesta. Quedé maravillado del día de antes, del buen rollo que transmitía la gente y de la estupenda fiesta que se debe formar por las noches, con la musica, con las luces de las caravanas, pero de todo eso no puedo hablar.

El domingo era el día grande, el día más esperado. Tengo que reconocer que me costó conciliar el sueño, no quería dormirme, había que madrugar mucho y los nervios estaban dentro de mí. Contador en solitario!!! Vamos vamos Alberto!!! Se queda Andy Schleck!!! – Ringgggg, ringgggg- Las sieteeeeeee. Ducha, vestimenta comoda y desayuno rápido en el hotel. Estaba todo listo, en marcha. Llegamos a Ax Les Thermes alrededor de las nueve, los ciclistas se nos echaban encima del coche, ambiente Tour, caravanas, gente por las calles…aparcar no fue todo lo difícil que se presumía, estabamos listos, a la aventura.

La primera sorpresa fue que apenas había cola para subir al funicular, asi que en breves estabamos viendo desde el cielo toda la subida a la cima, solo un trozo de carretera se escapaba a la vista y apenas leí una frase pintada sobre el asfalto, pero !qué frase! “Goooool Iniesta! -Vaya tela, esto debe estar plagado de españoles- Conforme vamos llegando a la zona de meta empezamos a ver los sets de televisión, autobuses, furgonestas…!Mira, la meta y el podium! -Que guapo está esto- Bajamos con prisas del funicular, había ganas de verlo todo, y de verlo rápido, pero eran apenas las once. Fue una mañana deliciosa, rodeados de la mejor competición ciclista del mundo, tiendas, bares, tertulias, todo era ciclismo. En mis oídos sonaban Contador y Schleck por todos lados. Nos paramos ante la meta y el podium, la gente ya reservaba sitio para verlo, los ciclistas llegaban a miles con cara de satisfacción por haber llegado arriba, exhaustos, parando a hacerse fotos, mujeres, niños, todo el mundo sufría subiendo pero todo el mundo estaba disfrutando de algo mágico, algo único, una experiencia que se debe vivir en primera persona, merece la pena. Yo estaba en una nube.

Tomamos la decisión de empezar a descender para buscar una rampa dura para ver la carrera y además así estar más cerca luego del pueblo. La bajada fue un espectáculo, con el sol en lo alto del cielo sin querer perderse ni un segundo, fiesta por todos lados, disfraces, risas, música, gente en bici, gente andando, caravanas poblando la carretera llenas de personas comiendo, jugando, en general, disfrutando. A lo lejos una curva imponente, una rampa de antaño, a tres de meta, un sitio inmejorable para romper la carrera y con una sombra para poder comer. Era el sitio, no había más. Faltaban unas tres horas para la carrera y recién comidos empezó el espectáculo de una carrera única.

Alrededor de las tres y poco de la tarde empezó la caravana del Tour. Para mí que no he visto nada más que la Vuelta (y por mi pueblo) esperaba lo típico, un par de gorras, un par de caramelos y a esperar a Contador. La caravana empezó a llegar, Carrefour repartiendo camisetas del maillot de la montaña, pero uno tras otro, sin reparos (yo cogí tres). Después fueron llegando el resto de patrocinadores en breve espacio de tiempo, Vittel repartiendo agua y refrescando el ambiente con mangueras, Caisse d’Epargne lanzando mailltos, Haribo golosinas y asi sucesivamente. No tenía fin, el tiempo pasaba, la hora de la verdad se acercaba y el espectáculo montado era una delicia. Mientras tanto, las radios francesas informaban, los españoles apenas entendíamos nada. De repente !!NOTICIÓN. Salta Contador del grupo!!! estan a tres de aquí. Ambos lados de la carretera estaban ya repletos de gente, las caras de la gente eran de emoción. ¿Sastre por delante? ¿Con Cunego? ¿Contador con Menchov? ¿Y Andy? La información era confusa, nadie sabía nada cierto. Y, de repente…!!viene el primero!! nos asomamos, no lo distingo, va de blanco!!!! Sastre!! vamos Carlos!!! No!!! es un Ag2r, ¿pero esto qué es? ¿Quién es, quién es?, nadie responde, a lo lejos oimos un nombre, Riblon!! -Riblon?, y este?- Los franceses enloquecen, mi grupo de españoles miran para abajo…nada, nada, y entonces maillots naranjas, Gesink, Menchov, Purito y Samuél, animos para estos últimos pero…y Alberto?? A lo lejos veo al maillot amarillo y a su lado mirandole Contador. La gente enloquece, gritos, personas corriendo a su lado!!! las cámaras con ellos, son los protagonistas, son unos segundos imborrables ya en mi cabeza…Contador y Andy Schleck, los dos mejores del momento a escasos centimetros, sufriendo, peleando por un Tour. Una imagen para el recuerdo, para la historia. Los sigo con la vsta hasta que la curva ya me lo impide. Sigue el rosario de corredores, Sastre, Cunego, Vinokourov, Basso, más tarde Leipheimer, Luisle….Nos vamos??? Espera, y Lance??

Tardó mucho, nos pilló en plena bajada caminando la llegada del americano, copando la otra cara de la carrera, la más dura y dificil del ciclismo. Mucho más tarde, una media hora después vemos al último grupo, ese pelotón encabezado por el maillot verde Petacchi, con Cavs, con Cancellara…eran los últimos sufridores del día, los últimos héroes. A partir de ahí la gente desfiló la bajada hacia abajo, quilometro a quilometro, viendo cómo bajaba toda la caravana ciclista, disfrutando de los últimos instantes de un día especial. Y, como hemos dicho antes, llegue a casa y sonreí. Si, había merecido la pena.

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1 comentario

  1. Hector said,

    julio 19, 2010 a 5:45 pm

    Grande Isra!!

    He leido la cronica y mola bastante toda la historia, jejeje.

    Aunque fue una lastima que se estuvieran marcando tanto, sobretodo porque hoy a Shleck le ha salido ya el tiro por la culata, jajaja.

    Muy grande todo la verdad.


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