2007: Triplete

Un año después de su gran triunfo sobre Roger Federer en la final de su segundo Roland Garros Nadal volvia a presentarse en el torneo francés como favorito, tras otra inmaculada temporada sobre tierra batida. Federer aparecía nuevamente como gran rival del español, eran los dos primeros cabezas de serie y no se verian hasta una hipotética final.

Debutó Rafa ante un jovencisimo Juan Martín Del Potro, que ya apuntaba maneras, aunque ese día no pudo inquietar a Rafa, que solventó su primer partido sin excesivos apuros en tres sets, volviendo a mostrar al mundo su candidatura a revalidar título en Roland Garros. Tanto en segunda como en tercera ronda Nadal solventó sus partidos con holgura, jugando un gran tenis, sin altibajos, con mucha comodidad, pasando el mínimo rato posible en la pista. El italiano Cipolla en segunda y Albert Montañes en tercera fueron sus dos víctimas. En estas tres primeras rondas vimos como españoles como Verdasco, Ferrer, Robredo o Moyá avanzaban con paso firme acompañando a  Rafa, al igual que los principales favoritos como Federer, Davydenko, Djokovic o Nalbandian.

Arrancaban en los octavos de final los partidos calientes de verdad. Como el destino a veces es caprichoso, volvia a juntar a Hewitt y Rafa en el camino. Un año más tarde la vida siguió igual para el aussie que no pudo con Nadal, que se llevó el partido en tres sets y accedía a cuartos nuevamente. Tampoco fallaba Roger Federer ante Mikhail Youzhny que cedería en tres mangas. El número uno del mundo proseguía en su camino. Davydenko se vengaba de Nalbandian y en esta ocasión lo eliminaba en octavos para meterse en cuartos y encontrarse con otro argentino, Guillermo Cañas. Entre los nuestros, cumplió Moyá ante el veterano Bjorkman y Robredo ante Volandri. No corrió la misma suerte Fernando Verdasco que no pudo con la revelación del circuito en 2007, Novak Djokovic.

Llegaba el torneo a su ronda de cuartos de final. En el duelo del morbo entre los dos mallorquines solo hubo un color sobre la pista, el de Rafa Nadal, que pasó por encima de Charlie con absoluta claridad, ganandole en tres sets con rosco incluido al final y dando la sensación de estar más fuerte que nunca. Tommy Robredo se las vió con Federer en un partido que empezo un set iguales y con un enorme Robredo pero que tuvo que ceder ante un suizo qu cuando afinó la máquina fue imparable.  Los otros dos clasificados para semifinales fueron Djokovic, que se deshizo del sorprendente Igor Andreev y Nikolay Davydenko que tampoco tuvo problemas ante Guillermo Cañas.

En la penultima ronda de París Rafa se iba a ver las caras con “Nole”, fue un partido bonito, intenso, de los mejores de esa edición sin ninguna duda. Con un Djokovic que salió sin miedos a intentar frenar al balear. Pero la realidad fue muy diferente, Nadal cuajó un gran encuentro sin dar ninguna opción a Djokovic y cerrando el partido por la via rapida logrando su pase a la final del torneo parisino por tercer año consecutivo. Y sería ahí donde se volveria a encontrar al número uno del mundo, a Federer. El helvetico tuvo un complicado encuentro ante Davydenko que se decidió entres ajustados sets por 7-5, 7-6 y 7-6. La final soñada, nuevamente, estaba servida.

Y llegó el domingo final, el último dia del torneo. Los dos protagonistas del año anterior, Federer y Nadal, Nadal y Federer. La rivalidad entre ambas empezaba ya a ser histórica. Cada partido entre ellos se convertía en un evento fantástico, que trascendía lo deportivo. El partido no defraudó, fue uno de los mejores encuentros entre ellos dos. Volvió a ganar Nadal, lo hizo de nuevo en cuatro mangas, ajustadas todas ellas y volvimos a ver repetida la imagen de un Rafa echado sobre la tierra, saboreando su tercer Grand Slam, su tercer Roland Garros consecutivo. El monstruo se hacia cada vez más grande. Nadie conocía sus límites. Era, sin ninguna duda, el mejor tenista de la historia sobre la tierra batida, y lo que quedaba.



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